Publicado el
08/04/2008
a las
18:36
hs.
caritas
| Economía solidaria
El acompañamiento de Cáritas Puerto Iguazú y de la Federación Italiana de ONG's Católicas FOCSIV favoreció que la comunidad se organice y articule con diversos actores locales comenzando un proceso de capacitación en cuestiones socio-organizativas, derechos de ciudadanía y aspectos técnicos.
Solidaridad, respeto mutuo y repartición de roles y responsabilidades son claves de esta comunidad.
El 9 de febrero pasado aparece como fecha clave para quienes integran el grupo de pequeños productores rurales “San Benito”, al obtener la cesión definitiva de un espacio físico apto para seguir comercializando sus productos. El acompañamiento de Cáritas Puerto Iguazú y de la Federación Italiana de ONG's Católicas FOCSIV, favoreció que la comunidad se organice y articule con diversos actores locales, además de comenzar un proceso de capacitación en cuestiones socio-organizativas, derechos de ciudadanía y aspectos técnicos de la producción.
Un poco de historia
En las afueras de Puerto Iguazú, Misiones, vive y trabaja el grupo “San Benito”, conformado por pequeños productores rurales que hace varios años se reunieron en una experiencia de trabajo comunitario, y hoy conforman una organización de la que participan más de setenta familias, con experiencias de comercialización en la modalidad de feria franca. En diciembre de 2006 la feria dio comienzo a sus actividades en la “Plaza de los Niños” de Puerto Iguazú, lugar cedido en comodato por la Municipalidad local por el lapso de un año. La experiencia resultó positiva, pero el temor de perder la concesión movilizó a los productores a continuar las gestiones para conseguir un lugar permanente donde realizar la feria. Finalmente, en octubre de 2007 y luego de muchos trámites, el grupo “San Benito” consiguió la cesión definitiva de un espacio.
La vida en comunidad
La experiencia impactó positivamente a nivel individual y grupal, pero el temor de perder la concesión movilizó a los productores a continuar las gestiones para conseguir un lugar permanente donde realizar la feria. “En esta organización encontré la energía para salir adelante”, afirma Irma Galeano, una de las integrantes. “Siempre me gustó trabajar la tierra, porque me identifico mucho con esta actividad. Al principio, mi familia no me comprendía, porque trabajar la tierra es un sacrificio muy grande. Pero ahora están tomando conciencia que esto es lo que me da vida y alegría”. Ana Hollan, quien también forma parte de esta experiencia, destaca que “nos permite llegar a cosas que individualmente serían imposibles de alcanzar. Antes de ingresar a San Benito yo tenía una casa muy precaria. Pude empezar a comercializar mis productos y tener un techo digno, porque logré construir otra vez mi casa”. Por su parte, Juan Prestes expresa que la confianza crece entre los integrantes y valora especialmente “la posibilidad de conocer a otras organizaciones y trabajar con ellas, como Interferia, el Movimiento Semillero y la Organización de la zona territorial del alto Paraná. El grupo nos da la posibilidad de compartir conocimientos y experiencias”.
“La feria joven”
Esta comunidad, que se autogestiona con modalidades basadas en la solidaridad, el respeto mutuo y la repartición de roles y responsabilidades con igualdad, tiene también una subcomisión de jóvenes, que recibe capacitación en producción orgánica y cuidado del suelo y que trabaja actualmente para crear una “feria joven” en toda la zona norte. “Un desafío importante para nosotros es el desarrollo del grupo de jóvenes. Los grandes, con nuestras experiencias y conocimientos, los vamos ayudando. Ellos son nuestro futuro”, concluye Juan.
Para más información:
www.caritas.org.ar
comunicaciones@caritas.org.ar
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