En el 40 % de los casos los padres han tenido incidencia en los desórdenes alimentarios de sus hijos
Un paso previo a la bulimia y la anorexia. Según los datos relevados por ALUBA, únicas cifras existentes en el país.

ALUBA (
www.aluba.org.ar), Asociación de Lucha contra
la Bulimia y la Anorexia, emitió un nuevo informe que revela que en el 40 % de
los casos los padres han tenido incidencia en las patologías alimentarias entre
las adolescentes, según su relevamiento de algo más de 100.000 casos. Estos
datos son los únicos existentes sobre la temática en el país.
Alguna de las
características individuales que pueden predisponer a sufrir un trastorno de
alimentación son:
- Tener hábitos alimentarios inadecuados, intentos de dietas rígidas,
irreales e imposibles de cumplir y antecedentes familiares de obesidad.
- Preocupación excesiva por la imagen corporal: el deseo exagerado por
conseguir un cuerpo perfecto y así compensar otros aspectos de la personalidad
con los que la persona se encuentra insatisfecha.
- Desvalorización interna por falta de autoestima.
- No ser capaces de enfrentar problemas, planificar soluciones y llevarlas a
cabo.
- Creencias irracionales sobre la apariencia física y la aceptación
social.
- Vivir muy pendientes de los demás. Buscar satisfacerles.
- Miedo a madurar, a crecer y a manejar la independencia que esto
implica.
También existen ciertas características familiares en las personas que
presentan estos trastornos:
- Familias que conceden una importancia extrema al cuidado de la imagen
externa.
- Madres y padres que tienen expectativas demasiado altas para sus hijas e
hijos.
- Miembros familiares con problemas de alcoholismo o depresión.
- Malos tratos, abuso sexual o abandono.
- Antecedentes de anorexia o bulimia en hermanas o hermanos.
* En el año 2000 se registró un nivel de patologías del 9 % en el total de
adolescentes mujeres encuestadas, en tanto en el último informe el índice llega
al 12 %.
* En el año 2000 se detectó un 26 % de la población encuestada con
desordenes alimentarios, en tanto que en el estudio más reciente este guarismo
alcanza el 37 %.
* Las patologías tienen mayor incidencia en la adolescencia aunque la edad
de comienzo es cada vez más temprana. Si la enfermedad se cronifica puede
acompañar al individuo toda la vida.
* Se detectó que la presencia en la familia de patologías del espectro
bipolar, es la más frecuente entre las jóvenes que presentaron patologías.
Los desordenes
alimentarios cuantificados son síndromes incompletos denominados “etnos”, a los
que les falta algún síntoma para ser considerados como alguna de las patologías
que nos ocupan: anorexia nerviosa y bulimia.
Existen otras
patologías alimentarias, que si bien son tratadas por Aluba, no son
diagnosticadas por la encuesta (ejemplo: ortorexia, vigorexia, enfermedad por
atracón).
ALUBA (
www.aluba.org.ar), Asociación de Lucha contra
la Bulimia y la Anorexia, fue fundada en el año 1985 por iniciativa de la Dra.
Mabel B. Bello. Sus programas de tratamiento son difundidos y ampliamente
reconocidos por la Academia Americana de Patología Alimentaria (USA), el Consejo
Europeo de Patología Alimentaria y en congresos, simposios y eventos científicos
de la especialidad a nivel mundial. A partir de 1990 el modelo terapéutico y su
implementación trascienden las fronteras. Se crean dos centros en Montevideo
(Uruguay), y en 1995 uno en Barcelona (España). Desde 1992 su terapéutica fue
incorporada por la Universidad de Buenos Aires en los cursos de posgrado,
presenciales y a distancia, destinados a profesionales médicos y psicólogos.
Trece centros de atención terapéuticos funcionan en las Delegaciones que
ALUBA tiene en el interior de Argentina.
Aluba es miembro del Departamento de Información Pública de Naciones
Unidas.